Domingo de Guzman
Domingo de Guzmán nació en Caleruega (en la actual provincia de Burgos, España) hacia el año 1170.
Al terminar la carrera de artes en 1190, recibida la tonsura, se hizo canónigo regular en la catedral de Osma. Fue en el año 1191, ya en Palencia, cuando vende sus libros para aliviar a los pobres del hambre que asolaba Castilla. Al concluir la teología en 1194, se ordenó sacerdote y fue nombrado regente de la Cátedra de Sagrada Escritura en las Escuelas.
Al finalizar sus cuatro cursos de Docencia y Magisterio Universitario, con veintiocho años de edad, se recogió en su cabildo, y luego el obispo le encomienda la presidencia de la comunidad de canónigos y del gobierno de la diócesis en calidad de vicario general de la misma.
Con su orden claramente estructurada y más de sesenta comunidades en funcionamiento, agotado físicamente, fallece el 6 de agosto de 1221 tras una breve enfermedad, a los cincuenta años de edad, en el convento de Bolonia.[1] Sus restos permanecen sepultados en la basílica de Santo Domingo de esa ciudad. En 1234 el papa Gregorio IX lo canonizó. La Iglesia católicacelebra su fiesta el 8 de agosto, aunque en algunos lugares como Pulgar (Toledo), un pueblo situado en las estribaciones de los Montes de Toledo, Lécera (Zaragoza), Palenque, o Comitán (México) y Mixco (en Guatemala), se sigue celebrando su festividad el 4 de agosto.
En 1248, el Capítulo de París aprobó la Legenda de San Domingo, que, en el invierno anterior, el fraile dominicano Costantino de Orvietohabía presentado al Maestro GeneralJuan de Wildeshausen. La ciudad capital de la República Dominicana (Santo Domingo) lleva ese nombre en su honor.Por la señal de la Santa Cruz.